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Japón lanza ASEV: buque defensivo de 12.000 toneladas

Japón construye dos buques ASEV de 12.000 toneladas con 128 celdas de lanzamiento y radar SPY-7 para defender el archipiélago frente a China y Corea del Norte.

Japón lanza ASEV: buque defensivo de 12.000 toneladas
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

Japón refuerza su defensa naval con el ASEV

El buque ASEV que Japón está construyendo representa una evolución significativa en su estrategia de defensa frente a las amenazas crecientes de la región. Tokio decidió convertir su visión defensiva original en una solución naval móvil tras abandonar sus planes de sistemas Aegis Ashore terrestres. Este buque ASEV, con sus 12.000 toneladas de desplazamiento, constituye una respuesta ambiciosa a los desafíos de seguridad planteados por China, Corea del Norte y Rusia.

Características técnicas del ASEV: un coloso marino

El primer buque ASEV en construcción en los astilleros de Mitsubishi Heavy Industries en Nagasaki alcanzará una eslora de 189 metros y una manga de 25 metros. Estas dimensiones lo convierten en uno de los mayores combatientes de superficie japoneses de la posguerra. Para contextualizar su tamaño, los actuales destructores Maya, entre los más grandes de Japón, desplazan 8.200 toneladas y miden aproximadamente 170 metros. El buque ASEV supera significativamente estas características, estableciendo un nuevo estándar en la flota nipona.

El primer ASEV comenzó su construcción en julio de 2025 y se espera que sea incorporado a la flota antes de terminar el año fiscal 2027, previsto para marzo de 2028. El segundo buque ASEV, iniciado en Yokohama en febrero de 2026, seguirá posteriormente durante el siguiente ejercicio fiscal. Ambas unidades completarán una dupla defensiva sin precedentes en la región del Pacífico.

Del Aegis Ashore terrestre al ASEV flotante

El origen del buque ASEV se remonta al proyecto inicial de Japón de instalar dos complejos Aegis Ashore equipados con el radar AN/SPY-7 en tierra firme. Este proyecto buscaba reforzar permanentemente la defensa contra misiles, especialmente frente a la amenaza de Corea del Norte. Sin embargo, la iniciativa fue cancelada en 2020 debido a problemas técnicos, costes crecientes y considerable oposición local. Una de las principales preocupaciones radicaba en el riesgo de que los propulsores de los interceptadores pudieran caer sobre zonas habitadas, haciendo prohibitivo el despliegue terrestre.

Frente a esta realidad, Tokio decidió reutilizar buena parte del concepto del Aegis Ashore y trasladarlo a dos plataformas navales. El resultado es una solución mucho más grande que un destructor convencional, pero también móvil. En lugar de dos enormes radares clavados al territorio japonés, el país tendrá dos escudos capaces de desplazarse hacia las zonas donde sean necesarios, proporcionando flexibilidad táctica superior a cualquier instalación fija.

El sistema de radar SPY-7 y la torre gigantesca

La estructura que acaba de recibir el primer buque ASEV alojará cuatro gigantescas antenas AESA del AN/SPY-7(V)1 de Lockheed Martin. Cada una de estas antenas alcanza aproximadamente 4,3 metros de altura, y su tamaño condiciona buena parte del diseño del buque ASEV, desde la generación eléctrica hasta la refrigeración necesaria para mantener funcionando el sistema de forma continua.

El Ministerio de Defensa japonés atribuye al SPY-7 cinco veces la capacidad de seguimiento del veterano SPY-1 instalado en los destructores Kongo, Atago y Maya. El nuevo radar del buque ASEV posee especial atención a múltiples misiles balísticos y trayectorias complejas simultáneamente. Colocar las antenas tan arriba proporciona una línea de visión más limpia hacia el horizonte, algo útil no solo frente a misiles balísticos, sino para descubrir antes amenazas que vuelan muy bajo, como misiles de crucero y drones de ataque.

Capacidad de fuego con 128 celdas de lanzamiento

Cada buque ASEV dispondrá de dos grupos de lanzamiento vertical, uno a proa y otro hacia popa, que sumarán 128 celdas VLS. Esta cifra supera a los destructores Maya japoneses y a los Arleigh Burke estadounidenses, que cuentan con 96 celdas, aunque ligeramente inferior a los cruceros Ticonderoga con 122. El arsenal inicial del buque ASEV estará orientado principalmente a la defensa aérea y antimisiles.

El buque ASEV portará misiles SM-3 capaces de interceptar misiles balísticos durante la fase intermedia de su trayectoria fuera de la atmósfera, además de SM-6 para amenazas en fases posteriores y otras funciones antiaéreas y antibuque. Japón participa también junto a Estados Unidos en el futuro Glide Phase Interceptor (GPI), concebido específicamente para destruir vehículos hipersónicos de planeo durante una de las fases más problemáticas de su trayectoria, ampliando las capacidades del buque ASEV.

La amenaza regional que justifica el ASEV

El buque ASEV cobra pleno sentido observando el mapa geopolítico regional. Corea del Norte lleva años desarrollando y probando misiles capaces de amenazar territorio japonés con alcance e inteligencia crecientes. China está ampliando un arsenal mucho más diverso de armas balísticas, de crucero e hipersónicas que supone una amenaza multidimensional. Rusia mantiene importantes capacidades de ataque en el extremo oriental, con presencia naval y aérea significativa.

China y Rusia han intensificado además su cooperación militar alrededor de Japón, realizando actividades aéreas y navales conjuntas que preocupan a Tokio. La proliferación de drones de ataque de largo alcance añade otra capa al problema defensivo. Las guerras de Ucrania y Oriente Medio han convertido esta amenaza en imposible de ignorar para los planificadores estratégicos japoneses. Con solo dos unidades de buque ASEV previstas, Japón tendrá activos extraordinariamente capaces pero escasos, lo que los convierte en objetivos prioritarios que requerirán considerable protección adicional.

Transformación del ASEV en plataforma polivalente

Aunque nacen como plataformas especializadas en defensa antimisiles, los planes japoneses ya contemplan transformar el buque ASEV en unidades mucho más polivalentes. Hacia 2032 deberían incorporar misiles de crucero estadounidenses Tomahawk y la versión de alcance extendido del Type 12 japonés. Los Tomahawk proporcionarán al buque ASEV capacidad para atacar objetivos terrestres a distancias del orden de 1.600 kilómetros.

Esta evolución encaja con la nueva estrategia japonesa de defensa a distancia o stand-off, que busca poder responder contra amenazas antes de que alcancen el archipiélago. De esta manera, un proyecto nacido para sustituir dos instalaciones defensivas terrestres acabará proporcionando a Japón dos plataformas capaces tanto de derribar misiles enemigos como de amenazar los lugares desde los que podrían ser lanzados, multiplicando su valor estratégico.

Futuro del buque ASEV: crecimiento y adaptabilidad

El enorme tamaño del buque ASEV ofrece algo especialmente valioso en una unidad diseñada para permanecer operativa durante décadas: espacio, electricidad y capacidad de crecimiento futuro. Japón planea incorporar en el futuro armas láser de alta energía para combatir drones, y las dimensiones y reservas energéticas del buque ASEV podrían facilitar posteriormente sistemas como microondas de alta potencia u otras tecnologías defensivas todavía en desarrollo.

Así, aquellos sustitutos flotantes del Aegis Ashore están evolucionando hacia algo considerablemente más ambicioso. El buque ASEV se convertirá en dos enormes nodos de la defensa japonesa capaces de detectar amenazas a gran distancia, compartir blancos mediante Cooperative Engagement Capability, disparar hasta 128 armas desde sus VLS y, llegado el caso, defenderse de drones mientras lanzan sus propios ataques de largo alcance contra objetivos estratégicos.

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